Al tener que elegir un libro para compartir, he escogido 'La Carretera' de Cormac McCarthy. La razón por la que lo he elegido es porque es una 'ficción'. Y creo que no puedo haberme equivocado más. ¿Por qué? Porque este libro, aunque sea ficción de tipo apocalíptica, lleva elementos tan realistas que se me ponen los pelos de punta cada vez que abro el libro.
Al empezar a leer, McCarthy nos lleva a un tiempo cuando el sistema capitalista y del estado ya han caído. La mayoría de las plantas y los ganados están en extinción. No hay acceso a recursos naturales porque ya no existen. Hubo un gran incendio en el mundo del que no sabemos ni cómo ni cuándo ocurrió y nos encontramos todos en el estado de naturaleza según Hobbes. Y eso es en un estado de lucha de todos contra todos. La única ley que rige en este mundo es la de los más fuertes. El único lazo que juntan a los protagonistas es el amor de padre-hijo. Durante todo el libro, están los dos intentando llegar a la costa, sobreviviendo con comidas de latas que encuentran por el camino, y evitando el encuentro con 'los malos' porque los dos son de los pocos que llevan consigo 'el fuego', que sería la esperanza de la humanidad.
A lo largo de la historia, encontramos al padre que va contando a su hijo sobre como era la civilización antes de que el mundo llegase a ese estado apocalíptico. También hubo dos encuentros que hicieron realizar al hijo de lo que estaban escapando. Uno es un hombre que viene en un grupo dentro de una furgoneta que nada más ver el niño, lo quería matar. Fue la primera vez el padre utilizó una de las dos balas que tenía guardado para matar al hombre, salvando la vida de su hijo. La segunda vez era cuando entraron los dos padre-hijo en una casa donde tenían guardado a seres humanos, listos para ser convertidos en la comida. Fue este segundo acto que hizo realizar al hijo que estaban escapando de hombres que sobrevivían comiendo a otros seres humanos, un hecho que su padre nunca le había contado.
Lo polémico era cuando hacia el final del libro, un hombre les quitaron el carrito en el que llevaban todo desde las mantas hasta la comida de lata que pudieron encontrar en el camino. Pero los dos le siguieron hasta llegar a donde estaba. El padre le quitó todo del hombre. El hijo lloraba y lloraba hasta un cierto punto que le dijo al hombre que no ayudarle es como si hubieran matado a ese hombre. No dijo nada más pero así planteó el autor la polémica entre el instinto de supervivencia que tenía el padre que le impedía fiarse de ninguno de los seres humanos que encontraron, y su moral de no comer a hombres. A través del niño, el autor nos hizo pensar en el matiz que tenía entre lo que dijo al niño de tener que ayudar a gente y su práctica de no dar ninguna ayuda a los que encontraba por el camino.
La forma escrita del libro es un poco diferente de lo que encontraríamos normalmente en el mercado, por lo menos en la versión inglesa. He notado que las frases son cortas, quizás evidencia de la civilización que se ha ido perdiendo y entonces hay menos palabras para expresarse, porque incluso al padre, que es el que lleva elementos de lo que era la civilización antes del incendio mundial, se le va perdiendo los recuerdos que ha tenido desde al infancia del mundo.
Libro: La Carretera
Autor: Cormac McCarthy
Ganador de: 2007 'Pulitzer Prize for Fiction', 'James Tait Black Memorial Prize for Fiction' en2006.
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domingo, 25 de noviembre de 2012
sábado, 10 de noviembre de 2012
Buda explotó por verguënza
En la película iraní de Hana Makhmalbaf, 'Buda explotó por vergüenza', vemos la intención del director para acentuar los problemas que tengan que ver con la igualdad y el derecho de las mujeres en la sociedad, que no se limita sólo en Afganistán, sino que se podría aplicar a la sociedad internacional en general. También ha puesto enfoques en la diferencia entre clases, cuyos efectos vamos a ver en este blog. Aviso: voy a describir escenas, así que para quién quiera ver la película antes, es mejor saltar esta entrada.
La crítica hacia la diferencia entre clases se nota en dos escenas: la primera delante de la tienda del barrio y la otra en el mercado. Baktay tiene seis años y vive bajo la estatua de Buda que destruyeron los talibanes (por eso, el nombre de la película). Su responsabilidad en casa es cuidar de su hermano pequeño, que es aún bebé. Al ver a su vecino estudiar, leyendo a voz alta los alfabetos y frases, quiere estudiar para poder leer historias divertidas. Para poder estudiar se necesitan dos cosas indispensables: cuaderno y lápiz (al no contar la goma de borrar y sacapuntas). Para pedir dinero de su madre, se fue a buscarla pero no estaba en ningún sitio. Llegó a la papeleria y vio a una madre e hija haciendo la compra de artículos que se necesitaba para la escuela. Los cuadernos, y no sólo uno, y el lápiz, sacapuntas y la goma de borrar. El poder elegir hasta el color del cuaderno, y la mirada con la que la niña miraba a Baktay acentuaron la diferencia entre clases: Una es la niña de clase media que tiene a su madre que apoya su educación y otra es Baktay, quien tiene que buscar su propia via para poder acceder a la escuela porque su madre contaba con el apoyo de Baktay para cuidar a su hermano pequeño. Aquí se podría decir que el hecho que la madre no le apoya ir a la escuela, no es directamente la culpa de la madre, sino de la situación precaria en la que viven.
Baktay después de haber preguntado por el precio del cuaderno y lápiz, supo que debía conseguir los 20 rupías para poder comprárselos. Cogió 4 huevos para hacer cambio al trueque con el vendedor quien le mandó a vender los huevos a 5 rupías cada. Mientras iba intentando vender los huevos, encontró con dos hombres que estaban contando su dinero. Tenían en sus manos unos mazos de rupías. Entonces la niña se pregunta: 'Por qué necesita tanto dinero, si un huevo sólo cuesta 5 rupías'. Aquí se puede notar dos cosas: la diferencia entre los que trabajen en el mercado que no tienen ni 5 rupías para comprar los huevos de Baktay y dos hombres que parecen de otra clase que tiene mazos de dinero para contar. Estos dos hombres, a parte encontrarse en el mismo mercado, no pertenece a este mismo mercado. Se concentran en contar su dinero y para los dos, solo ellos existen. No ven a los demás, no ha dado atención ninguna a Baktay. Es como los ricos que comparten el mismo mundo que los pobres pero primeros no se dan cuenta de la existencia de los segundos. Además parece que la critica de estos dos hombres está dirigida hacia la sociedad consumerista en la que vivimos. El sistema capitalista se nutre del consumerismo, una ideología en la que los se lo pueden permitir, no se les acaba la necesidad de tener más cosas. Y como todo se mide a través del dinero (como ya está mostrado en la escena del rechazo de los huevos), los que no tienen para comer buscan lo mínimo para poder vivir, pero los que ya viven, buscan más dinero para poder vivir 'mejor'.
A parte de estas dos cosas, Baktay y el público de la película van a aprender muchas más cosas. De hecho, los dos puntos que acabo de mencionar no son el corazón de la película sino lo que he pensado que se relaciona con la economia internacional, y pues, acabo aquí la observación de 'Buda explotó por vergüenza'.
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